La moda del "sí, quiero"
Las nuevas tendencias de novia se inclinan por las líneas femeninas ajustadas a la silueta para favorecer sus formas y faldas con más volumen y vuelo.
Esta temporada el color predominante en los altares será el blanco natural y se utiliza el color genuino de la seda para dar luz a vestidos con efectos de transparencia, drapeados y toques en cuellos, escotes, faldas y colas en trajes aderezados con encajes, tules bordados, organzas, jacquard, brocados, sedas naturales, guipures y gasas, que dan ricos contrastes y texturas..
El velo, principal complemento del traje, puede llevarse colocado de la manera tradicional o como un chal.
También surgen en esta temporada otros complementos, como los vestidos palabra de honor acompañados de boleros cubre-hombros y cuellos o abrigos y estolas, que personalizan cada traje.

Los vestidos de novia de Valentino, elaborados en suaves tonos de color marfil y en telas de tafetán, encaje, mikado, duchese y georgette son femeninos y ligeros.
La colección del italiano Emanuel Ungaro parecen nubes de tul, satén y encaje. Son de gran elegancia y sensualidad y refuerzan la ternura femenina.
Los detalles de los trajes hacen alusión a la naturaleza, como pétalos cortados, rosas, ramas y tréboles, a los que se les añade lágrimas de cristal, perlas y burbujas de cristales incrustrados en el satén y el tul para hacer un efecto luminoso.

Elie Saab, uno de los diseñadores que ha vestido a estrellas como Halle Berry en los Oscar de 2002 o Catherine Zeta Jones en los premios Screen Actors Guiad de febrero de 2004, propone para las novias vestidos de cuentos de hadas, con faldas amplias y vaporosas, con el blanco perla con efectos acuosos refleja el estilo clásico de los vestidos de novia.
El madrileño Lorenzo Caprile, diseñador del traje de la infanta Cristiana de Borbón, propone siluetas depuradas, contraste de volúmenes, tejidos nobles y un gran cuidado de los detalles. Intenta, sobre todo, potenciar la belleza de cada novia con sus dos prendas fetiche: el corpiño, que ciñe al figura de la novia y resalta su feminidad y una delicada colección de velos, para rematar el traje nupcial.
Rocío Gª.C.
